La mariposa monarca (Donaus Plexippus Linneo) pertenece al orden de los epidpéteros. Es originaria del norte de los Estados Unidos de Norte América, es un insecto cuya belleza, colorido, importancia como agente polinizador y factor de equilibrio ecológico, son preponderantes.
Es también altamente resistente a las condiciones variables del tiempo. A título de comparación, puedo decir que las mariposas convencionales tienen un ciclo vital de 24 días, mientras que la mariposa monarca llega a vivir 9 meses; es decir, 12 veces más que las otras.
Proviniente de Norte América, llega a Zitácuaro, Ocampo y [Angangueo], Municipios de Michoacán limítrofes con el Estado de México. La llegada de millones concurren a esta región, siendo agentes directos de polinización, Michoacán ocupa un primerísimo lugar mundial en lo referente a su enorme variedad de plantas, flores y frutos.
Por muchos años se pensó que la mariposa monarca
pasaba el invierno en zonas tropicales y subtropicales; pero,
¿dónde?...Fue un misterio hasta 1975, en que, después
de décadas de búsqueda, se encontró su lugar
de hibernación y para sorpresa de muchos, estaba en una
zona donde las temperaturas normales están cerca de los
cero grados centígrados en una región boscosa con
árboles como el oyamel, entre valles y montañas
con una altitud promedio de 3300 metros sobre el nivel del mar,
en la majestuosa Sierra Madre.
Gracias a que la mariposa es un insecto de sangre fría,
puede ajustar la temperatura de su cuerpo al medio ambiente, lo
que le permite conservar una gran cantidad de energía y
grasa que almacena para su largo viaje de regreso.
La razón de su migración radica en que la maduración sexual sólo puede ser alcanzada con el calor primaveral, y para lograrlo necesitan hibernar en un lugar donde la temperatura las mantenga aletargadas, para una vez llegado el calor primaveral se reproduzca para poco después emprender su regreso hacia el norte para concluir su ciclo de vida.
Hasta la fecha se conocen tres rutas migratorias. Las monarcas que viven entre el Pacífico y las Montaas Rocallosas se dirigen hacia el estado de California, cerca de San Diego. Las poblaciones que habitan entre el Atlántico y los Grandes Lagos cruzan los estados de Carolina y Florida, para llegar a Cuba, aunque después de ahí no se sabe con certeza hacia dónde se dirigen. La tercera ruta es la que, a fines de septiembre, parte de la zona ubicada entre las Rocallosas y los Grandes Lagos, y baja hacia México por la Sierra Madre Oriental, entra al Altiplano por las montañas ms bajas, para llegar a mediados de noviembre a los estados de México y Michoacán.
La vida de la mariposa Monarca comienza en una planta llamada
asclepia donde los huevecillos son depositados y al cabo de un
periodo que dura entre 4 y 12 días, emerge una oruga, la
cual se alimenta de la misma planta en que nació. Durante
su etapa de crecimiento, la oruga cambia de piel cinco veces,
para la quinta vez la oruga, que ya está completamente
desarrollada, se fija a una rama y teje a su alrededor un fino
capullo de seda que durar cerca de 12 dáas, mientras la
oruga va sufriendo una metamórfosis que la convierte en
una hermosa mariposa monarca que a principios de abril emprende
el viaje al norte, cerrando el eterno ciclo de vida que volverá
a comenzar el otoño siguiente.
Jugueteando con los rayos cual si fuera una lluvia de hojas de
otoño y tapizando troncos y ramas al caer la tarde, las
mariposas monarcas pasan el invierno en los bosques de oyamel
de Michoacán y del Estado de México en colonias
de hasta veinte millones de individuos, después de haber
cubierto más de cinco mil kilómetros para dejar
atrás las heladas montañas de la región de
los Grandes Lagos de Norte América. Resulta un tanto difícil
imaginar a una mariposa de escasos centímetros recorriendo
120 kilómetros en un día. Sin embargo la mariposa
monarca es capaz de ello.
La Monarca habita en la franja fronteriza de Canad y los Estados Unidos durante el verano, cuando los días largos y las altas temperaturas le permiten madurar y reproducirse. Al terminar el verano, los días se hacen más cortos y aparecen las primeras mariposas de aire polar, causando una disminución drástica de la temperatura. La falta de control de la temperatura interna y la escasez de alimento por el letargo invernal en que entran las plantas de las que se alimenta la monarca, la obligan adesplazarse hace latitudes más cálidas.
La mariposa monarca establece sus colonias en los bosques de oyamel de las laderas del sur y suroeste de las montaas en donde haya algún arroyo cercano, a más de 2,700 metros sobre el nivel del mar. Las mariposas se agrupan durante las noches y en los días nublados y con lluvia, en la franja media de los árboles, en donde los vientos no fluyen con fuerza y las temperaturas no son tan extremas. El tapiz que forman sobre los troncos y los racimos que cuelgan de las ramas permiten a las monarcas conservar el calor. Con frecuencia el exceso de ellas o los Nortes hacen que las ramas se desprendan, regando un sin número de mariposas por el suelo, dejándolas expuestas al frío y la depredación, lo que constituye la principal causa de mortandad. Se estima que solamente la mitad de la población, sobrevive a la hibernación, lo cual significa una mortandad de millones de mariposas durante cada migración.
A mediados de febrero, en que la temperatura aumenta y los días se hacen ms largos, las monarcas comienzan a apareserse, y la búsqueda de flores para extraer el néctar se intensifica, pues hace falta acumular energía para el regreso. Este recorrido se inicia a principios de marzo, cuando grandes grupos de mariposas se levantan el vuelo simultaneamente, batiendo sus alas en un ruido sordo, para encontrar alguna corriente de aire ascendente y dar principio al viaje de regreso.
A mediados de marzo, en los santuarios slo quedan como testimonio los cadáveres de las mariposas muertas, y los bosques de oyamel regresan a su antiguo aspecto, aguardando el fin de año, cuando nuevamente llegarán millones de mariposas monarca.
A veces no sabemos apreciar la naturaleza, porque simplemente no la cuidamos para que ásta siempre siga floreciendo o simplemente no sabemos como comenzar a construir para que ásta siga floreciendo, por que no estamos informados. Sin los animales, las plantas, el aire, el agua, no existiriamos en este mundo porque sin stos elementos no podríamos vivir, por eso hay que tratar de cuidar el medio ambiente y todo lo que nos rodea.
Teresita Rivera
4/04/02
Español 2A
Comp.extra 5
Chabot College, Hayward, California, EEUU
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The annual arrival of millions of monarch butterflies from the
forests of eastern Canada to the central Mexican mountains 100
miles west of Mexico City for the winter is an aesthetic and scientific
wonder that draws a vast number of tourists. This year a crew
of tow plans to accompany the butterflies on their 3,415
mile journey while riding a 400-pound, 34- by-8-foot oversized,
motorized hang glider painted with giant versions of the orange,
black and white wings of the monarch. Their aim is to raise awareness
about the need to better conserve the monarchs' fragile habitats.
The butterfly population last year was the lowest since researchers
began detailed surveys 12 years ago and perhaps the smallest since
the 1970s, when the colonies were first discovered in central
Mexico by international scientists. The dramatic drop appears
to be a combination of particularly cold, stormy weather in North
America in recent years, herbicide use in the United States and
Canada that is killing milkweed plants where butterflies lay their
eggs, and persistent illegal logging in México. Experts
and officials agree that all three factors have contributed to
the decline but there are differing views on whether the greater
blame lies with nature or man. Mexican pilot Francisco "Vico"
Gutiérrez and a crew including pilots from Canada, the
United States, and México plan to leave Quebec on August
15 for the trip. The journey should produce a documentary, and
a photographer or cameraman will accompany Gutiérrez or
other pilots on board, while the rest of the team follows in a
van. The ultra-light plane will track every part of the winter
migration. The aircraft is equipped with on 80-horsepower engine
that is more than enough to keep up with the butterflies, which
travel between 60, and 95 miles daily at average speeds of 12
mph before landing to rest. The route will take them to Montreal
and Toronto in Canada, and south across the United States with
stops at Niagara Falls, NY; New York City; Washington, D.C.; Lawrence,
DS; Oklahoma City; Austin, TX; and Eagle Pass on the Mexican border.
The trip is scheduled to end on November 2, in Valle Del Bravo,
close to the forests in Michoacán state. It is sponsored
by the World Wildlife fund in Mexico, the government of Michoacán
and Gutiérrez himself. Carlos Galindo, forest director
for the World Wildlife Fund in México, said no one has
followed the butterflies in the air for their entire transcontinental
journey. Doing so can teach scientist how they cope with changing
wind patterns, temperature shifts and difficult weather. It is
also unclear at what altittude the butterflies cruise and why
those migrating have a life span of eight months while generations
that come before and after the trip only live about a month. Hispania,
March 2006

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